Una Carta
¿Qué me diría mi yo de 80 años?
La vida comienza temprano por la mañana para nosotras, como de costumbre.
Estamos disfrutando de lo que siempre supimos disfrutar.
Hay pan fresco para el desayuno y un mate caliente recién preparado, como nos gusta: con un poco de menta fresca y azúcar mascabo.
La vista desde la mesada de la cocina da a nuestro enorme jardín, y a estas horas no se escucha más que las golondrinas.
La vida es simple, y hay tanto para disfrutar.
A tus 29 años, estás viviendo algo INCREÍBLE: sos consciente de que PODÉS ELEGIR.
Podés elegir moverte, cambiar, transformarte (lo vamos a hacer más de lo que puedo recordar a estas alturas).
¿Sabés?
No existe mar sin olas; simplemente no es su naturaleza.
No existe invierno sin árboles que se deshojen; simplemente no es así la naturaleza.
No existe ver las estrellas sin que, en algun momento, entre a escena la noche; simplemente no es así la naturaleza.
No aparecen nuevas oportunidades donde no hay espacio para que quepan.
Simplemente funciona así la naturaleza.
Sé que dudás de vos y pensás que es “mucho” lo que te proponés.
Sé que ensayás todo en tu mente, y le das mil vueltas, pero te cuesta dar el paso.
Sé que te ves pequeña y a tus objetivos demasiado grandes.
Sé que pensás que no has vivido o experimentado lo suficiente.
¡Ya has enfrentado TANTO y avanzado más de lo que soñaste! Esto simplemente es el pie derecho siguiendo al izquierdo una vez más. Paso por paso.
Si pudiera dejarte con algo HOY, sin cometer ningún spoiler, diría que:
Solo deseo que vivas con menos peso.
Nada, absolutamente NADA, es tan grave o importante como creés.
Levedad. Liviandad. ACEPTACIÓN.
Esto es lo que, al final del día, va a ayudarte a alcanzar la claridad mental que tanto buscás.
Experimentá. Escuchá tu cuerpo y tu corazón porque cuando lo haces, cuando nos conectamos, sé que te das cuenta y podes ver que es posible. Sé que cuando lo haces, podes confiar ciegamente en que hay algo espectacular del otro lado del puente.
¡Equivocate! Animate a arriesgarte y a “hacer el ridículo” (te aseguro que nos divertimos más así).
Avanzá a pesar de esos miedos; lleválos de la mano porque ellos, así como las olas, el verano o el invierno, son parte de nuestra naturaleza.
Crecé en amor y compasión para aumentar tu frecuencia.
Practicá la coherencia siempre que puedas, y eso te va a llevar a lugares y personas mágicas.
Realmente no percibís lo AFORTUNADA que sos.
Vas a llegar más lejos que en tus sueños, así que SOÑÁ EN GRANDE.



Me encanto la idea de la carta desde tus 80s! Hermosa idea para escribir y también para reflexionar sobre cómo estamos viviendo nuestros años jóvenes. Gracias por compartir!