ALL IN
como en el poker
En algún momento de mi vida, se me metió en la cabeza que para poder avanzar lo que necesitaba era aplicar “terapia de shock”.”
No soy la más valiente, la más osada, la más arriesgada, por lo que muchas veces tenía que decirme: “¡terapia de shock!” y lanzarme a hacer eso que me partía los nervios.
Mi voz en off siempre me repetia:
“Si solo fuera más valiente… más arriesgada… más osada… menos tímida… llegaría mucho más lejos más rápido.”
Hoy, con muchos más recursos encima, entiendo que hacer esto de la terapia de shock no era de lo más saludable para mi sistema nervioso ni lo más amable para conmigo misma.
Hoy, me encuentro en otra etapa, con otra perspectiva y lo más importante, con otra filosofía:
La filosofia del “ALL IN.”
¿Qué cambio? Me di cuenta de que:
No quiero un sueño a medias,
No quiero creer en mi a medias,
No quiero creer en la vida y el universo a medias,
No quiero desear a medias,
No quiero confiar en que puedo a medias,
Quiero ir ALL IN.
No fue hace mucho que tuve la realización de qué quiero hacer con mi vida, de qué quiero para mi futuro, de dónde me quiero ver de acá a unos años. Y es que no fue hasta hace poco que comencé a creerlo posible y a partir de esto, comenzó mi trabajo personal para hacer que pasara.
Pero con esto vino una nueva realización: si voy a hacer que pase, ya no quiero coquetear con la idea, no me quiero hacer la que un día sí, al otro quizá, al siguiente no sé… ¡Quiero comerme el personaje, quiero vivirlo, quiero encarnarlo!
Para esto, necesito ir ALL IN.
Para esto necesito dejar mi tibieza de lado e ir “a por todo” como dirían en España.
Una nueva fuerza surge en mí a partir de este concepto. Me resulta de lo más entusiasmante si les soy sincera. Me siento como si estuviera preparando todo para salir de viaje. Esa emoción, esa ilusión de prepararte para algo que sabes que va a estar buenísimo y venís esperando hace tiempo.
Cambiemos miedo por entusiasmo
- Te digo y me digo.
No fue para nada inmediato, como promete la tecnología, el proceso de este cambio de perspectiva.
Siento que me estuve cultivando como a una semilla a la que hay que darle su tiempo, su espacio, su correcta nutrición, darle extra cuidado cuando todavía no es su temporada, acompañándola cuando sí y maravillarse por el milagro de verla finalmente brotar, pero esa solo es la punta del iceberg pues queda mucho por recorrer para ese pequeño brote.
Entendí gracias a todo este proceso que soy el brote y la tierra y la semilla y el agua y el sol que la nutren y quien la cuida, todo al mismo tiempo.
Este proceso que se viene gestando hace tanto tiempo, no quiero hacerlo a medias, quiero que valga el tiempo y la energía invertida.
Todo el trabajo y proceso interno derivaron en una realidad: lo más alineado que puedo hacer de mi vida es, sin duda alguna, responder al llamado de mi alma. Todo lo demás, puede esperar.
Sabiendo esto, creyendo en esto, confiando en esto y sabiéndolo posible, lo siguiente es ir ALL IN.
Ya no me quiero esconder tras la comodidad de quedarme en la sombra de lo que sería “el camino más fácil.” El camino fácil sí, pero ¿a qué costo? Al costo de mis sueños, al costo de que se marchiten mi potencial y mi espíritu.
Quiero hacer el intento y que sea mi mejor intento, el más intencionado. Y es que quiero mostrarle a la vida que es lo que realmente quiero para mí y si no sale o al final termina siendo otra cosa, entonces todo esto ayudó a revelarlo y hacerlo posible.
Este cambio de filosofía y de perspectiva me permitió entender que no era por la terapia de shock que podía hacer las cosas, sino que siempre que ponga mi foco y energía, es posible que pase, es posible que se materialice, es posible que se dé.
Este cambio de filosofía y de perspectiva me renovó la energía y me siento con el entusiasmo de quien comienza el primer día de clases con todos los útiles a estrenar.
Entendí que para hacer que pase, tengo que poner toda mi energía en ello, en lugar de desperdiciarla en cosas (incluso relaciones) que no le aportan nada a este objetivo o a mi crecimiento. Por eso, comencé a invertir en:
Educación/formaciones
Libros
Talleres
Retiros
Y todo lo que ayude a hacer que esto pase.
Voy a ir actualizandote en mi proceso pero quiero dejarte con las siguientes preguntas para tu reflexión:
¿Estás siendo tu mejor versión, aprovechando tu potencial?
¿Estás poniendo tu energía en los lugares correctos, en las personas correctas?
¿Cuánto estás invirtiendo hoy en convertirte en la versión que querés ser mañana?
¿Lo que haces en tu día a día incluye actividades que favorezcan tu crecimiento?
¿Qué podés sacar y qué podés incorporar hoy en tu vida para seguir avanzando hacia la dirección correcta para vos?
¡Te leo!


